sábado, 21 de enero de 2017

EL MOMENTO EN QUE TODO CAMBIÓ PARA MÍ

“Encomienda a Jehová tu camino, confía en él y él hará” (Sal. 37:5).

Estos últimos años me he enfrentado cara a cara con muchas pruebas, tanto financieras como emocionales. Me engañaron en transacciones comerciales, perdí una gran cantidad de dinero con alguien muy cercano a mí, que nunca me pagó y ya ni me habla. Pasé por un divorcio. Por la devastadora muerte de mi madre. Y por una depresión. Y el colmo de todas estas tragedias fue cuando nuestro ebanista murió repentinamente, justo después de haberle pagado una gran suma de dinero para que hiciera una obra enorme. Esto, seguido de las malas decisiones de trabajadores sin experiencia y poco profesionales, fue la gota que colmó el vaso.
Durante todas esas crisis, a menudo me preguntaba: “¿Por qué me ha pasado esto justo cuando todo me iba tan bien? Tenía una carrera fantástica y una vida excelente, sin problemas. De repente aquí voy, de un desastre en otro. ¿Por qué? Si siempre he sido una persona amable y exitosa en los negocios. Además, soy honesta e inteligente. Y aunque estoy entrenada para comprender rápidamente los retos y tomar decisiones, ¿por qué ahora repentinamente me siento tan impotente? No sé cómo resolver los problemas que tengo”.
Esos pensamientos me agobiaban, me hacían perder el sueño y caer en episodios de llanto. Me invadían el dolor, la ira y la desesperanza. No me sentía en paz ni con el mundo ni conmigo misma.
Un día, mientras estaba hablando con Dios sobre todas mis aflicciones, él me mostró que yo había estado tratando de tomar el control de todo en mi vida, en lugar de permitirle a él llevar las riendas. Me indicó que debía dejarle a él tomar esa carga. ¡Él la llevaría por mí! Así que, le he pedido que me ayude a confiar en que él estará al control. Realmente quiero encomendar mi camino al Señor, y confiar en él. Quiero que mi vida lo alabe; sobre todo, cuando me doy cuenta de lo mucho que me ama y del gran propósito que tiene para mí. De no ser así, él no habría podido sustentarme mucho más tiempo.
¡Gracias, Dios, por no haberte rendido conmigo, hasta que comprendí que en realidad era mi falta de fe la que no me había dado la paz interior que solo una entrega total a ti puede lograr!. 
Joelara F. Müller-Cavedon

Tomado de lecturas devocionales para Damas 2017
VIVIR EN SU AMOR    
Por: Carolyn Rathbun Sutton – Ardis Dick Stenbakken
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NADAR CONTRA LA CORRIENTE

“No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo” (Juan 77:76).

El 27 de enero de 1525, se fundaba el movimiento anabaptista suizo. Los célebres reformadores radicales Conrad Crebel, Félix Manz, Ceorge Blaurock y una docena de otros se bautizaron entre sí en el hogar de la madre de Félix Manz, en Zúrich, Suiza, y quebraron así una tradición de más de mil años de unión entre Iglesia y Estado. Esa es precisamente la diferencia con los reformadores magistrales (de “magistrado”), que fundaron iglesias protestantes oficiales de sus respectivos países: Lutero, en Alemania; Calvino, en Ginebra, Suiza, etc.; y los reformadores “radicales”, que rechazaban la unión entre Iglesia y Estado.
Sin embargo, la diferencia con los demás reformadores no acabó allí. Los radicales, incluidos estos movimientos anabaptistas, llevaron al extremo la reforma teológica, eclesiástica y espiritual; mucho más allá que la propulsada por los magistrales. Aunque no comparto ciertos extremismos que se manifestaron entre sus filas (con ciertos énfasis en la “libertad” del Espíritu Santo), los radicales están entre mis favoritos de esa época histórica.
Lo que más llama mi atención es que este grupo de reformadores se atrevió a ir contra la corriente. No solo se animaron a enfrentarse a la Iglesia Católica -mayoría predominante en la Europa de entonces-, sino también llamaron a reformar el movimiento de reforma, y terminaron siendo una minoría dentro de la minoría. Anabaptistas, menonitas y otros grupos se mantuvieron fieles a lo que ellos consideraban que era la religión bíblica, a pesar de que fueron perseguidos, desplazados y puestos en la hoguera por los mismos reformadores protestantes.
Como cristianos, vamos a contramano del mundo; como adventistas, que seguimos fielmente las enseñanzas bíblicas, muchas veces también somos minoría entre los cristianos. Cuando todo el mundo aprueba una materia en el colegio secundario porque copió la respuesta correcta de un compañero, el verdadero cristiano decide no mentir aun si eso significa sacar una nota menor o, incluso, desaprobar un examen. Cuando muchos estarían felices de encontrar trabajo, el verdadero cristiano decide dejar pasar esa oportunidad si implica transgredir los Mandamientos de Dios: específicamente, el cuarto, en el que Dios pide guardar el sábado.
Sí, nunca ha sido fácil la vida para los verdaderos hijos de Dios. Pero, se nos promete la recompensa de la vida eterna. Y mientras la esperamos, podemos experimentar la paz interior que solo viene cuando tenemos a Cristo y su Palabra en nuestro corazón. Hoy, no temas nadar contra la corriente si crees que el lugar hacia el que te diriges es el cielo.

Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
Por: Pablo Ale – Marcos Blanco
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SEAMOS COMO EL BUEN TERRENO

«Pero las otras semillas cayeron en buen terreno, en el que se dio una cosecha que rindió treinta, sesenta y hasta cien veces más de lo que se había sembrado». Mateo 13: 8, NVI

El conocimiento de la verdad depende no tanto de la capacidad intelectual como de la sinceridad de nuestros propósitos y la sencillez de nuestra fe. Los ángeles de Dios apoyan a los que con humildad de corazón buscan la dirección divina. Se les otorga el Espíritu Santo para abrirles los ricos tesoros de la verdad.
Los oyentes que son comparables a un buen terreno, habiendo oído la palabra, la guardan. Satanás con todos sus agentes del mal no puede arrebatársela.
No basta con oír o leer la Palabra; si deseamos sacar provecho de las Escrituras, hemos de meditar en la verdad que hemos hallado. Por medio de la oración y el constante estudio podemos comprender el significado de las palabras de la Biblia.
Dios manda que llenemos la mente con pensamientos nobles y puros. Desea que meditemos en su amor y misericordia, que estudiemos su obra maravillosa en el gran plan de la redención. Entonces podremos comprender la verdad cada vez con mayor claridad, nuestro deseo de un corazón puro y una mente más brillante será más elevado y más santo. El alma que mora en la atmósfera pura de los pensamientos santos, será transformada por la comunión con Dios por medio del estudio de la Escrituras.
«Y dan fruto» (Mar. 4: 20). Los que habiendo recibido la palabra la guardan, darán frutos de obediencia. La Palabra de Dios, recibida en el alma, se manifestará en buenas obras. Sus resultados se verán en una vida y un carácter semejantes a los de Cristo. Jesús dijo de sí mismo: «El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, y tu ley está en medio de mi corazón» (Sal. 40: 8). «No busco mi voluntad, sino la voluntad del Padre, que me envió» (Juan 5: 30). Y la Escritura dice: «El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo» (1 Juan 2: 6).
La Palabra de Dios choca a menudo con nuestros rasgos de carácter, hereditarios y cultivados, y con nuestro estilo de vida, pero el oidor que se asemeja al buen terreno, al recibir la Palabra, acepta todas sus condiciones y requisitos.— Palabras de vida del gran Maestro, cap. 2, pp. 39,40.

Tomado de lecturas devocionales para Adultos 2017
DE VUELTA AL HOGAR
Por: Elena G. de White
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viernes, 20 de enero de 2017

EL SEGUNDO DÍA: EL CIELO Y EL MAR

Dios dijo: «Que haya una bóveda que separe las aguas, para que estas queden separadas», Génesis 1:6.

Necesitarás una hoja de papel, lápices de colores y algodón.
En el segundo día de la creación, Dios separó las aguas. Una parte del agua la colocó en forma de nubes arriba en el cielo, y la otra la colocó en forma de mar.
El cielo es como un techo en el que podemos observar las estrellas y otros planetas. Existe un sinfín de mundos que Dios creó; el hombre ni siquiera se imagina cuántos son.
Dios desea que cuidemos nuestro planeta. Podemos, por ejemplo, colocar la basura en su lugar, no cortar los árboles para que el aire se mantenga limpio, y mantener limpia nuestra casa y sus alrededores.
Con la ayuda de tus papás, dibuja un número 2 grandote que cubra la mayor parte de una hoja de papel. Luego, a un lado del número, dibuja en la parte de abajo unas olas del mar y coloréalas de azul. En la parte de arriba dibuja unas nubes y coloca copos de algodón sobre ellas.
Cada vez que veas tu maqueta, recuerda que en el segundo día, Dios hizo el cielo, las nubes y el mar.

HABLA CON JESÚS
Gracias, Jesús, porque pusiste las nubes en el cielo para que tengamos la lluvia que refresca la tierra, y también por los mares que tienen muchas plantas y animales hermosos que embellecen nuestro planeta. Amén.

Tomado de lecturas devocionales para preescolares 2017
¡PEQUEÑAS SONRISAS!
Por: Míriam Rodríguez Carrillo 
#PequeñaSonrisas  #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaPreescolares #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

CUIDADO CON EL ESPEJO

“Recordando aquellas palabras del Señor Jesús: ‘Hay más dicha en dar que en recibir'” (Hech. 20:35).

Había una vez un hombre muy rico, a quien no le gustaba nada tener que compartir sus cosas con nadie. Era comerciante y se sentía especial, mejor que el resto. Un día, este hombre rico fue a visitar a un anciano sabio porque quería pedirle consejo para, además de ser rico, aparentar ser sabio.
En cuanto lo vio llegar, el anciano sabio condujo al hombre de nuestra historia ante una ventana. Entonces le dijo:
-Mira a través de este vidrio y dime qué ves.
-Veo gente -contestó el hombre rico.
Luego, el anciano sabio lo condujo ante un espejo, y le preguntó:
-¿Qué ves ahora?
-Ahora me veo a mí mismo -le contestó al instante el rico comerciante.
-He ahí, amigo, una gran lección que debes aprender para ser sabio -añadió entonces el anciano-. En la ventana, al igual que en el espejo, hay un vidrio. Pero ocurre que el vidrio del espejo está cubierto con un poquito de plata, y en cuanto hay un poco de plata de por medio, mucha gente deja de ver a los demás y solo se ve a sí misma. Si quieres ser un hombre rico de verdad, deja dé mirarte a ti mismo a través de los vidrios del dinero, el prestigio y el poder. Y comienza a mirar el mundo a través de un vidrio transparente, que te muestre las realidades de la vida tales como son. Entonces, actúa en función de lo que ves.
A nuestro alrededor, hay personas con las que nos cruzamos todos los días cuando vamos a la escuela, al conservatorio, a jugar al fútbol, a pasear o a la iglesia… Algunas necesitan de nuestra ayuda o nuestra amistad. Pero nosotros, pendientes de nosotros mismos, no les prestamos atención. Esa es una actitud prepotente. Jesús no fue así. Jesús vivió para los demás, y nos pide que hagamos lo mismo. Para eso, dejemos de mirarnos al espejo y prestemos atención a los demás. Aunque parezca mentira, eso nos hará más felices que vivir encerrados en nosotros mismos. ¿No me crees? Ponlo a prueba hoy.

Tomado de lecturas devocionales para Menores 2017
¡SALTA!
Por: Patricia Navarro 
#Salta #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMenores #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

MIRAR HACIA ARRIBA

“Como a Moisés se le cansaban los brazos, […] Aarón y Hur le sostuvieron los brazos, uno de un lado y el otro del otro. De esta manera los brazos de Moisés se mantuvieron firmes hasta que el sol se puso” (Éxodo 17:12).

Nuestro polvoriento jeep se sacudía a través del desierto mientras nos dirigíamos a la región montañosa del Sinaí, en Egipto. De repente, nos detuvimos. Estábamos en un estrecho valle con muros de roca de no más de 150 metros de separación a nuestro alrededor. Randall Younker, nuestro arqueólogo guía, hizo una señal para que nos bajáramos y nos uniéramos a él. “Este es el valle de la antigua región de Refidim”, dijo. Por nuestras perplejas expresiones, parecía que nos estuviera hablando en árabe. “Como ustedes saben, ese fue el lugar donde los israelitas pelearon contra los amalecitas mientras Moisés sostenía sus brazos en alto para ayudarles a ganar”. Repentinamente, toda aquella historia vino a nuestras mentes.
El libro de Éxodo registra que los israelitas fueron atacados por los amalecitas y combatieron durante todo un día. Entonces, Moisés subió a una colina y mantuvo los brazos extendidos con su vara en la mano. Mientras él tenía sus brazos levantados, los israelitas ganaban; cuando él se cansaba y bajaba los brazos, perdían. Sin embargo, el valle no encajaba con todas las imágenes que yo había visto en las clases de Escuela Sabática, que mostraban una gran llanura, con una pequeña colina y un minúsculo individuo arriba. Se lo dije al guía, que sonrió y comentó: “No era una llanura y no había colina tampoco. Fue justo aquí, en este valle, y Moisés debió de estar de pie en la parte superior, mirando desde la cima a su ejército”. Toda la historia cobró una nueva luz para mí. En lugar de estar distante, Moisés estuvo a menos de treinta metros por encima de sus hombres, de tal manera que, cuando ellos levantaban la vista, lo veían apoyándolos desde la cima. Y podían ver su agotamiento, tal como él podía ver la lucha.
Esa es la misma forma en la que Dios está con nosotros. No nos mira desde lejos sino desde cerca, ofreciéndonos su ayuda cuando levantamos la vista hacia él. ¿Estás mirándolo a él en estos días o centras tu atención en tus miedos y preocupaciones? Levanta la mirada hacia el que siempre está dispuesto a ayudarnos.

Tomado de lecturas devocionales para Adolescentes 2017
FUSIÓN
Por: Melissa y Greg Howell
#Fusión # UnPuntoDeEncuentroEntreTúyDios #MeditacionesMatutina #DevociónMatutinaParaAdolescentes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

EL MIRLO ACUÁTICO

“Porque Jehová, el Señor, me ayuda, no me avergoncé; por eso he puesto mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado” (Isa. 50:7).

El verano estaba terminando. Los robles dejaban caer sus hojas marrones bajo las ramas de los imponentes árboles de hoja perenne. Nuestro vehículo estaba estacionado en un rincón tranquilo del campamento. Con el olor a naturaleza y el relajante murmullo del río, mi esposo y yo sentimos la paz de Dios. También nos rodeaban las montañas de residuos que dejó la fiebre del oro de 1849 en California. El río había dado vastas cantidades de oro a los mineros mucho tiempo atrás, pero el oro que yo me llevaba a casa no se compraba con dinero: era la preciada paz interior que me había provisto la determinación de un pequeño pájaro.
Una mañana, durante mi caminata río arriba, me había aventurado hacia una plataforma con vistas al río. Un pajarillo de color gris había llamado mi atención. Era un mirlo acuático. Fascinada, lo observé. Las flexiones constantes y profundas de sus rodillas mantenían su cuerpo en continuo movimiento, aun cuando las olas a las que se enfrentaba amenazaban con derribarlo. A pesar de la espuma que lo salpicaba y le pasaba por encima, el pequeño mirlo se mantuvo con tenacidad sobre la roca resbaladiza; de hecho, parecía disfrutar de los continuos torrentes de agua. Lo vi sumergirse en el frío río, en busca de larvas enterradas. A pesar de sus repetidos Intentos, solo una vez lo vi salir con un gusano en el pico. Sin embargo, aquel mirlo no se desalentó; continuó su búsqueda constante de alimento.
Descubrí que Dios había proporcionado una serie increíble de ayudas a esa criatura única: tapones en la nariz, fuertes garras, denso plumaje, párpados especiales para protegerse del agua, y una glándula sebácea para impermeabilizar sus plumas. ¡Cómo no alabar a Dios, por haberme dado a mí también todo lo que necesito!
Como bisabuela de cuatro criaturas, me doy cuenta de que la fuerza de mi juventud está disminuyendo. Pero la determinación inquebrantable de ese pequeño mirlo ha sido toda una inspiración para mí. Con la ayuda de Dios, yo también estoy dispuesta a aprovechar todos los talentos que me ha dado para atraer a otros hacia él. Y los años que me quedan haré su voluntad con todas mis fuerzas, y ayudaré a acelerar el regreso de mi Señor. ¿Harás tú lo mismo?  Donna Lee Sharp

Tomado de lecturas devocionales para Damas 2017
VIVIR EN SU AMOR    
Por: Carolyn Rathbun Sutton – Ardis Dick Stenbakken
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EL DÍA DE LOS PRESIDENTES

“Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor” (Ezequiel 28:17).

El 20 de enero bien podría denominarse el “Día de los Presidentes” de Estados Unidos. Un día como hoy juraban en su cargo presidentes como Dwight D. Einsenhower, John F. Kennedy, Richard Nixon, Ronald Reagan, George Herbert Walker Bush, Bill Clinton, George W. Bush y Barack Obama. Sí, todos ellos tomaron posesión de su cargo un 20 de enero.
¿Te has preguntado alguna vez qué se siente estar al frente de la nación más poderosa de la Tierra? ¿Cómo se sentiría ser el Comandante en Jefe del ejército no solo más poderoso, sino también con mayor capacidad destructiva? Alguien ha dicho, con justicia, que se conoce verdaderamente el carácter de una persona cuando tiene poder. Muchos venden su alma por un poco de poder. Hay otros que llegan al poder sin transgredir sus principios, pero que terminan corrompidos por el magnetismo que ejerce. Después de todo, no es fácil mantenerse en el poder. En todos los casos, el poder termina transformándose en un fin en sí mismo.
La Biblia presenta el caso de alguien que, si bien tenía una posición de privilegio, aspiró al poder absoluto. Porque esa fue la intención de Lucifer, el primero entre los ángeles, que no se contentó con ser primero entre las criaturas: “En Edén, en el huerto de Dios estuviste; de toda piedra preciosa era tu vestidura; de cornerina, topacio, jaspe, crisólito, berilo y ónice; de zafiro, carbunclo, esmeralda y oro; los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados para ti en el día de tu creación. […] Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor” (Eze. 28:13,17). Eso lo llevó a desear ocupar el Trono del universo: “Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono […] sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo” (Isa. 14:13). Sí, fue su delirio de poder lo que lo llevó a pecar: “Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad” (28:15).
A los jóvenes se nos pide que soñemos en grande; que tengamos aspiraciones elevadas; que seamos cabeza de león, y no cola de ratón. No está mal; pero solo si consideramos esas metáforas como oportunidades de servicio, y no como medios para alcanzar poder y reconocimiento. De acuerdo con Jesús, la grandeza está en el servicio, y no en el poder y el liderazgo en sí mismos. Hoy, pidamos que Dios acomode nuestros planes y proyectos a su ideal de servicio. MB

Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
Por: Pablo Ale – Marcos Blanco
#UnDíaHistórico #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaJovenes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian